Monopatines eléctricos: la nueva alternativa para moverse por la ciudad

Mujer circulando en monopatín eléctrico por una ciclovía de una ciudad, una alternativa de movilidad urbana sustentable

Moverse por una ciudad congestionada puede convertirse en un desafío cotidiano. Entre los embotellamientos, las dificultades para estacionar y el tiempo que demandan algunos recorridos en transporte público, los monopatines eléctricos aparecen como una alternativa para quienes necesitan desplazarse de manera rápida y sencilla.

Aunque su presencia todavía es limitada en muchas ciudades argentinas, estos vehículos forman parte de una tendencia internacional que busca transformar la movilidad urbana. Su principal atractivo está en la posibilidad de cubrir distancias cortas sin utilizar un automóvil, con un consumo de energía reducido y sin emisiones contaminantes durante su funcionamiento.

A diferencia de las bicicletas eléctricas, los monopatines suelen ser más compactos, livianos y fáciles de guardar. Algunos modelos pueden plegarse y trasladarse en el transporte público, lo que permite combinar diferentes medios de movilidad durante un mismo recorrido.

Esta característica resulta especialmente útil para resolver lo que en el sector se conoce como el problema de la última milla: la distancia que separa una estación de tren, subte o colectivo del destino final de una persona.

Cuánto cuestan y qué autonomía ofrecen

El mercado ofrece monopatines eléctricos con distintas prestaciones, desde modelos básicos para desplazamientos ocasionales hasta versiones con mayor potencia y autonomía.

En términos generales, los equipos urbanos suelen ofrecer autonomías declaradas de entre 20 y 50 kilómetros por carga, aunque algunos modelos superan esos valores. La distancia real depende de factores como el peso del usuario, la velocidad, las pendientes, la temperatura y el estado de la batería.

La velocidad máxima también varía según el modelo. Muchos están diseñados para circular a velocidades cercanas a los 25 kilómetros por hora, aunque existen versiones capaces de alcanzar registros superiores. En cualquier caso, la velocidad permitida depende de las regulaciones de cada ciudad.

Uno de sus principales beneficios económicos es el bajo costo de utilización. La energía necesaria para recargar la batería representa un gasto reducido frente al combustible de un automóvil o una motocicleta. Además, al contar con un motor eléctrico, requieren menos tareas de mantenimiento mecánico que los vehículos a combustión.

Sin embargo, el precio de compra, la calidad de la batería, la disponibilidad de repuestos y el servicio técnico son aspectos importantes a considerar. También conviene prestar atención a los frenos, las ruedas, la iluminación y la resistencia del equipo, especialmente cuando se utilizará todos los días.

Seguridad y regulación: los desafíos para su crecimiento

La expansión de los monopatines eléctricos también plantea interrogantes sobre su convivencia con peatones, bicicletas y automóviles.

En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, existe una regulación específica para los dispositivos de movilidad personal motorizados, que establece condiciones de circulación, requisitos de seguridad y límites de velocidad. Por eso, antes de utilizarlos, es importante conocer las normas vigentes en cada jurisdicción.

El uso de casco, las luces y los elementos reflectantes resultan fundamentales para reducir riesgos. También es necesario circular por los espacios habilitados y evitar las veredas, donde pueden representar un peligro para los peatones.

Otro desafío es la infraestructura. La disponibilidad de ciclovías y carriles protegidos favorece la utilización de estos vehículos, mientras que las calles deterioradas, los desniveles y la falta de espacios seguros pueden limitar su adopción.

En distintas ciudades del mundo, los monopatines eléctricos también forman parte de sistemas de alquiler por minutos, mediante aplicaciones móviles. Estos servicios permiten utilizar un vehículo sin necesidad de comprarlo, aunque su funcionamiento depende de las regulaciones locales y de la viabilidad comercial de cada mercado.

Más allá del uso particular, el desarrollo de este segmento abre oportunidades para fabricantes, importadores, distribuidores y empresas dedicadas a las baterías, los sistemas de carga y los servicios de mantenimiento.

Los monopatines eléctricos difícilmente reemplacen al automóvil en todos los desplazamientos, especialmente cuando se trata de viajes largos o de transportar varias personas. Pero pueden convertirse en una solución práctica para determinados recorridos urbanos y complementar otros medios de transporte.

Su crecimiento dependerá tanto de la evolución tecnológica y los precios como de la capacidad de las ciudades para incorporar nuevas formas de circulación. En ese escenario, la micromovilidad eléctrica comienza a ocupar un lugar propio dentro de la transformación del transporte.

Sobre Future Mobility

Future Mobility Argentina se realizará los días 28, 29 y 30 de junio de 2027 en La Rural, Buenos Aires, en el marco de la 7ª edición de Electronics & Home Argentina. El encuentro reunirá a empresas, marcas y profesionales vinculados con las nuevas tecnologías de movilidad, en un espacio que combinará exposición, congreso, experiencias y oportunidades de negocios.